Lunes, Octubre 26, 2020
Inicio Voz Ciudadana ¿Qué nos pasa?

¿Qué nos pasa?

¿Que nos está pasando? ¿Por qué estamos viviendo este entorno de corrupción nunca antes visto? ¿O ya lo teníamos, y las redes y el internet lo han desnudado?

Tal vez … solo sé, que es una sensación repugnante ver todo lo que pasa en gran parte de nuestra política y administración pública, mientras los privados e independientes, ayudan  dando soluciones eficientes como empresa, cuidando el centavo e involucrándose en negociar adecuadamente sus adquisiciones para donar, muchos funcionarios del Estado hacen lo contrario, no he leído denunciar a privados, sobreprecios de proveedores, no se quejan de comprar algo exagerado, simplemente porque cuidan su dinero, porque negocian el mejor precio y de buena calidad, porque saben lo que cuesta, porque no les han regalado nada, porque lo han trabajado, porque les ha costado tiempo y dinero producir y crecer.

Hasta cuando un funcionario público maneja nuestros impuestos irresponsablemente, hasta cuando roban y no hay una cabeza presa, no es posible que nuestras autoridades de elección popular nos hagan esto, no es justo. Lo más preocupante es ver no solo una vieja generación de políticos y politiqueros, sino lastimosamente, nuevas generaciones como millenials e inclusive generación z , ya involucrados de lleno y haciendo carrera en temas de corrupción.

Un gran amigo me dijo; siempre hubo problemas sociales, corrupción política, pero antes había más debate, habían ideologías y dignidad política, también algunos hacían mucho daño al país con sus posiciones, pero era por su postura ideológica (sin justificar si estaba mal), la cual la mantenían, no eran personas sin alma y principios, no eran jóvenes entregados al poder de turno, no eran jóvenes que cambian de partido y camiseta según les convenga, estamos ante una crisis de valores descomunal, nunca antes vista, que preocupa, la década anterior dejó una nueva generación de políticos con ese chip incrustado, con ese ejemplo, con ese entorno, es una carrera por hacerse ricos pisoteando a quien sea y a costa de todo.

¿Por qué perdimos la vergüenza? En muchos otros lugares o en cualquier otro, por mucho menos de eso, las autoridades renuncian, cito dos casos: (“En el año 2018, la Presidenta de la región de Madrid, Cristina Cifuentes, renunció por denuncias de un título de maestría falsificado y difusión de un video en la que se la muestra detenida por robar un desodorante en un supermercado en 2011, y el Ex Vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, renunció a su cargo por estar involucrado en un escándalo por el uso de una tarjeta corporativa para gastos personales”), tienen dignidad.
Acá, casi que deben salir a patadas, se aferran, y cuando salen, es porque la presión es tal que no solo les afecta a ellos sino a ciertas autoridades de gobierno, cuando leo en redes como los señalan, me pregunto, ¿y la dignidad?, ¿y la vergüenza?, es penoso llegar a la conclusión que eso no les importa, que no está en su diccionario, solo desean saciar su sed de riqueza ilegal en el menor tiempo posible. Y como cereza al pastel, justifican su mal accionar, justifican su sobreprecio, justifican el no saber administrar, justifican el no estar enterados, no saben, etc . Si un gerente de empresa privada, o independiente responde eso, ¿que creen que pasaría?…

El funcionario público y su cartera de estado deben tener objetivos que cumplir, es elegido para manejar eficientemente el presupuesto, al contrario de lo que populistamente se hace pensar, un alto funcionario debe ganar más, no menos, porque tiene una gran responsabilidad, maneja el dinero de un país, está expuesto a escarnio público, pero así mismo debe rendir cuentas, de una forma transparente, y sus compras o adquisiciones deben ser supervisadas por entes independientes, no deben los mismos funcionarios estar de ministerio en ministerio, nadie está preparado para dirigir eficientemente 5 o 6 carteras de estado diferentes como nos han mal acostumbrado.

Pero aún hay una esperanza, y esa es culturizarnos, sacar fuerzas de esta crisis y ser mejores, prepararnos como podamos, ser autodidactas, sin excusas, desaprender y aprender, debemos proponer, crear, actuar adecuadamente desde nuestro entorno, para elegir mejor, a gente nueva y joven, estamos en un punto de inflexión económico histórico en nuestro país, si elegimos mal una vez más, será una hecatombe insostenible para el Ecuador.   

VOZ CIUDADANA

Miguel Espinosa Galarza
Docente Universitario – Investigador

IMPORTANTE

Las opiniones expresadas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no necesariamente corresponden a la posición editorial de Infograma, ni representan las posturas individuales de sus participantes.

Revisa más en Políticas y Términos de Condiciones

Más Popular

SIN IMPUESTOS NO HAY REINO NI DEMOCRACIA

Es indudable que la violencia produce desequilibrios en la sociedad. Una sociedad que mira con indiferencia los problemas sociales, no solo queda estacionada en la indiferencia, sino que también está atrapada en una irresponsabilidad odiosa, que la deja ubicada en un onanismo estéril y en una felicidad mal sana, donde el marco de la pobreza va fermentado más bacterias para destruir la comodidad de esa burbuja social.

LA DINÁMICA POLÍTICA ECUATORIANA

La dinámica de un Sistema Político Democrático, es en esencia inestabilidad en busca de equilibrio, que se notan más sus desbalances cuando la evolución de los Partidos es muy pobre, y la sociedad observa enfrentamientos viscerales entre los criterios de los caudillos sin la participación confrontativa o concertadora de las ideas discernidas entre los miembros de los partidos y la ciudadanía.

NUESTRA PATRIA Y SUS CLANES

En el Ecuador, el canto pasional y facineroso sigue avanzando, difícilmente alguien lo detendrá ya que no existe poder moral institucional o persona con autoridad de tal género que lo detenga.

JUSTICIA A LA ECUATORIANA

En la política, entre la Partidocracia y Fachismos como el Velasquismo o el Correismo, quien tiene el poder cooptado será “Juez y Fiscal”, “acusado y acusador”, “hechor y demandante”, integrará el juzgado, y así él o ellos podrán anular el pasado y llevarse el presente y regocijosos terminarán diciendo: ¡Carajo, para eso es el poder!

Comentarios recientes

Aquí también escribe

Benyamira Rosales
3 Publicaciones0 COMENTARIOS
Daniel Ochoa
45 Publicaciones0 COMENTARIOS
Fernando Insúa
18 Publicaciones0 COMENTARIOS
Gabriela Serrano
11 Publicaciones0 COMENTARIOS
Jorge Franco
14 Publicaciones0 COMENTARIOS
La Lechuza
12 Publicaciones0 COMENTARIOS
Leyla Guevara
1 Publicaciones0 COMENTARIOS
Nicolás Brito Grandes
15 Publicaciones0 COMENTARIOS
Ramón Sonnenholzner
1 Publicaciones0 COMENTARIOS
VOZ CIUDADANA
15 Publicaciones0 COMENTARIOS
Ximena Arzube
3 Publicaciones0 COMENTARIOS